Actualmente, vivimos en una época en la que la tecnología domina prácticamente cada uno de los aspectos de nuestras vidas. Estarás de acuerdo con nosotros en que esto ha resultado sumamente beneficioso para la humanidad, ya que nos ha ayudado a mejorar nuestras comunicaciones, a optimizar diversos procesos y en especial, a mejorar la educación.Sin embargo, tal como ocurre con todo, la tecnología también tiene ciertos aspectos negativos. Por ejemplo, ha afectado a las relaciones interpersonales, ya que las personas permanecen inmersas en sus ordenadores o teléfonos y descuidan la relación con su pareja, hijos y demás semejantes. Así mismo, la proliferación de redes sociales ha traído como consecuencia la pérdida de la privacidad, así como también una serie nuevos delitos.

Entre esos delitos, uno de los que les ha dado más trabajo a las autoridades es el ciberacoso, también conocido como ciberbullying. Este, consiste en hostigar a una persona a través de los medios tecnológicos, principalmente mediante el correo electrónico y las redes sociales. Es un delito de reciente data, por lo que en ocasiones aún resulta difícil ponerle fin. Además, a esto se le suma que cada vez van apareciendo nuevas modalidades de este.Tristemente, las principales víctimas de este tipo de acoso tienden a ser niños y jóvenes, ya que son muy confiados y suelen compartir información personal e íntima a través de las redes sin percatarse de que no todas las personas que conocen allí son realmente honestas.En este sentido, las autoridades comentan que algunos casos involucran, incluso, pornografía infantil. Lo que ocurre con este tipo de delitos es lo siguiente: generalmente, una persona mayor se hace pasar por alguien joven y contacta a jóvenes y a niños y entabla con ellos una relación de amistad, con el único fin de ganarse su confianza. Una vez hecho esto, logra que las víctimas compartan información personal con ellos. Finalmente, mediante amenazas de hacer pública esa información (que puede incluir fotografías), logra que los niños o jóvenes acaten sus deseos.Esto es sumamente grave, incluso ha habido casos con desenlaces fatales. En estos, los acosadores han conseguido convencer a los menores para encontrarse con ellos y, en ocasiones no se les ha vuelto a ver nunca más. Cuando ha ocurrido esto, los padres coinciden en decir que sus hijos nunca les dieron ninguna señal de que algo anduviese mal. Lamentablemente, en ocasiones nuestros hijos están sufriendo alguna experiencia de ciberacoso y por temor, ya sea a ser juzgados por nosotros o a que sus acosadores cumplan con sus amenazas, no nos dicen nada.En este sentido, es importante instruir a nuestros hijos para que este tipo de situaciones no ocurran. A continuación te damos algunos consejos para esto.
Edúcalos sobre el buen uso de internetSi bien es cierto que internet es una herramienta muy valiosa para la educación, formación y socialización de nuestros hijos, también es muy cierto que constituye una amenaza para su bienestar. En este sentido, es importante que los instruyamos acerca de la mejor forma de utilizarla. Es de vital importancia indicarles que no deben confiar en nadie desconocido en la red y menos aún, proporcionar ningún dato personal o fotografía.
Comunícate abiertamente con ellosNo hay nada peor que niños que no tienen confianza en sus padres. Esto hace que sean los padres los últimos en enterarse cuando sus hijos tienen algún problema. Para evitarlo, es importante que mantengas con tus hijos una comunicación abierta y espontánea, fomenta en ellos la confianza de contarte lo que sea, evita juzgarlos y dales la libertad de expresarse.

Fomenta en ellos el desarrollo de una autoestima saludableCuando un joven o niño tiene una autoestima saludable, es menos probable que caiga en las redes de los acechadores que hay en la web. Enséñale a tu hijo a valorarse a sí mismo, a discernir entre lo que está bien y lo que está mal. Habla con él sin ningún tabú sobre lo que le puede ocurrir si confía en cualquiera que conozca de pronto en la red.
Inculca en ellos la importancia de denunciar a los agresoresEs importante que los niños y jóvenes entiendan que el acoso se mantiene siempre y cuando la víctima no denuncie a quien la agrede. Por ello, debes instruir a tus hijos a que no permitan que alguien los chantajee bajo ninguna circunstancia. Indícales que pueden acudir a ti con toda confianza y pueden contarte si alguien los está dañando de alguna manera o al menos está intentándolo.Los especialistas en este tipo de delitos coinciden en afirmar que el acoso se mantiene hasta que la víctima adquiere valentía y hace la denuncia. Explican que, en general, los acosadores son individuos cobardes que se escudan detrás de un ordenador para hacerles daño a los demás. Por este motivo, es importante que quien sea víctima de algún tipo de acoso emita la denuncia en las instancias competentes, con el objetivo de que el culpable sea capturado y no se lo haga a nadie más.Recuerda: el acoso se mantiene hasta que la víctima denuncia. Es importante internalizar esto y no permitir que una persona sin escrúpulos se aproveche, de nosotros o de alguno de nuestros seres queridos.